En el Concejo de Bogotá surgió una nueva preocupación en las últimas horas, luego de que la concejala Quena Ribadeneira expusiera una situación que afecta a niños, niñas y adolescentes en la capital colombiana.

Según los registros oficiales expuestos por la cabildante, entre enero y septiembre de 2026, 10.689 niños, niñas, adolescentes y jóvenes fueron identificados en riesgo de habitar la calle, mientras que 2.197 adolescentes y jóvenes se encontraban en situación de habitabilidad de calle.

De la población que se encuentra en riesgo, se identificaron 2.286 niños, 2.556 adolescentes y 5.847 jóvenes. Al analizar las cifras por localidades, Ciudad Bolívar, San Cristóbal y Bosa concentran la mayor cantidad de casos, con 4.453 registros de población en riesgo, mientras que Los Mártires registra el mayor número de adolescentes y jóvenes en situación de habitabilidad de calle.

“La Administración del alcalde Carlos Fernando Galán debe explicar qué resultados concretos está obteniendo su estrategia de prevención, cómo está atendiendo las situaciones de violencia intrafamiliar, abandono y exclusión que afectan a esta población y qué medidas está tomando para evitar que más jóvenes terminen viviendo en la calle”, dijo la concejala.

La concejala cuestionó la respuesta del Distrito frente a estos casos, al señalar que solo 3.970 niños, adolescentes y jóvenes fueron vinculados a los programas del Idipron, apenas 3 de cada 10.
A septiembre de 2026, 420 se habían retirado y solo 33 lograron un egreso satisfactorio, es decir, apenas el 0,83 % de los vinculados. Estas cifras evidencian que los programas no están funcionando: su alcance es insuficiente y sus resultados no corresponden a la magnitud de la problemática que deberían atender.

El llamado de la concejala es a evitar normalizar que miles de niños y jóvenes sigan en riesgo de terminar en las calles.
